Persigue tu propósito

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No todos somos hechos igual, cada uno tiene diferentes dones, talentos, historias, anhelos y propósitos.

Los sueños son anhelos puestos en el corazón de cada uno de nosotros para lograr alcanzar la meta para la que fuimos diseñados. Creo firmemente en que cada persona tiene un propósito personal de influencia sobre alguien más.

Algunos tienen una meta inmediata sobre un círculo de influencia concreto y, otros más, con un propósito de ser influencia para multitudes. En esto radica la gran complejidad del ser humano. En qué cada uno de nosotros tiene un propósito de vida.

Lo más interesante, y frustrante o liberador, es que con todo y que fuimos diseñado para ello, podemos rechazar e incluso impedir de manera libre, el llegar a nuestro propósito.

Es este concepto que habla la Biblia sobre el libre albedrío. El propósito está dado por algo mayor, yo en lo personal le llamo Dios, si no que triste sería la vida, mi vida.

Pero es responsabilidad de cada persona encontrarlo y aún más, es responsabilidad de cada uno el perseguirlo con todas las fuerzas de su ser.

Y es que hay personas que persiguen metas, pero los sueños y las metas simplemente son escalones en la escalera del propósito personal mayor de cada uno. El esforzarnos por encontrar cuál es la verdadera razón para la que estamos en este planeta es en sí, la razón más importante de nuestro existir.

Existen personas que han sido diseñadas para ser soporte y consuelo de cada uno de los que se cruzan en su camino, mientras que existen otras que han sido creadas para tomar las decisiones más importantes para su país o para mover a otros a cambiar la realidad de su sociedad, y otros más para operar, sin ser muy notados, las estrategias para cada plan. 

No existe un propósito pequeño o sin valor, simplemente existen propósitos diferentes. Tan valioso es el líder de un país, como el conserje de un edificio, cuyo propósito puede ser alcanzar con su sonrisa a la gente que lo ve día tras día.

Porque en realidad la profesión o el trabajo no definen a una persona, lo que realmente nos define es el propósito para el cual hemos sido creados. Al final, incluso aunque una persona no haya encontrado el propósito de su vida, si ha puesto su empeño en ello, la misma vida (o yo diría Dios mismo) pondrá en su corazón algunos sueños, algunas metas para poder guiarle a encontrarlo.

El propósito determina todo. Incluso está por encima de las actitudes que tenemos ante ello. 

En ocasiones me impresiona como las personas buscamos darle una explicación basada en casualidades de la vida, a los eventos que nos acercan a alcanzar la razón para la que fuimos creados. No, no son causalidad. Es propósito.

Mi propósito como conferencista es ser influencia. Mi propósito profesional es trascender a través de ser un influencia en mi equipo, generar un coaching de vida o coaching empresarial y tocar los corazones y sobre todo, las mentes de los demás a través de mis palabras.

¿Ya descubriste cuál es el tuyo? Porque cada uno tenemos un propósito. Y cada uno decidimos buscarlo o negarlo y finalmente, ocultarlo.

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